Bajo el nombre de cocinas ocultas o “dark kitchen”, las instalaciones de preparación de alimentos solo para el despacho de comida a domicilio habían comenzado a implementarse en Lima. Y ante el COVID-19 que tiene cerrados los restaurantes, tal formato se acelerará. Así lo señaló Alfieri Mannarelli, gerente general de la empresa de implementación de cocinas, Laboratorio Gastronómico, tras explicar que las apps de reparto –que aún no pueden reiniciar el delivery- ya tienen tales instalaciones, siguiendo una tendencia que ya es muy fuerte en Colombia y Brasil. “Son instalaciones para una ‘cocina de remate’. El personal del restaurante llega a una cocina fantasma ya con la comida pre elaborada, todo empacado, solo para terminar de preparar y despachar”, comentó a Gestión, tras indicar que los restaurantes también podrían implementar estos conceptos. Refirió que son formatos pequeños con zonas de cocina caliente de 5 a 10 metros cuadrados, uno o dos equipos de refrigeración y un punto de lavado. Consultado por la apuesta por este concepto, José Bernal, gerente general de Rappi Perú, comentó a Gestión que ya tienen tres “dark kitchens” en donde operan un total de 12 restaurantes. “Este es un proyecto al que le hemos estado apostando...